En el dinámico panorama tecnológico de 2026, elegir el lenguaje de programación adecuado y comprender profundamente su paradigma asociado es clave para desarrollar software eficiente, seguro y mantenible. No se trata solamente de elegir una herramienta, sino de adoptar un modelo mental para abordar problemas complejos, colaborar en equipo y adaptarse a los desafíos crecientes impulsados por la inteligencia artificial.