Hoy en día todos vivimos pegados al móvil, o casi todos. Los usos principales son las redes sociales y las aplicaciones de mensajería. A todos nos gusta estar conectados, pero ¿qué tenemos en nuestro móviles? Vamos a analizar.

¿Qué tenemos en nuestros móviles?

Tenemos nuestra vida, y los dos lo sabemos. Guardamos todo, desde fotos sin sentido a cuentas bancarias. Guardamos toda la información y eso nos hace vulnerables.

Siempre se habla de correos electrónicos que nos hacen vulnerables, ¿pero te fijas en las aplicaciones que instalas?¿te fijas en lo que descargas en tu móvil?¿te fijas en los permisos de las aplicaciones?¿descargas las aplicaciones de sitios oficiales o de otros sitios?, etcétera.

Hay muchas preguntas que tenemos que hacernos pero por comodidad no lo hacemos. No vemos el peligro en ninguna parte, pero siempre esta ahí.

Aplicaciones.

Muchas veces descargamos aplicaciones de sitios que no son correctos, pero nos dan algo que, o es de pago, o no esta disponible en nuestro sitio. Esto para los malos es perfecto, ellos meten un pequeño fragmento de código malicioso en la aplicación, que no se detecta, y a partir de entonces alguien tiene el control de parte de nuestro dispositivo o acceso a información.

Por lo tanto tenemos que minimizar el riesgo, porque hay que admitir que hasta en los sitios oficiales hay malware. La industria del crimen tecnológico tiene un gran capital, y esto se traduce en grandes herramientas para hacer el mal.

En nuestros dispositivos lo mejor es tener el menor número de aplicaciones, que todas ellas sean oficiales y, a ser posible, de grandes empresas que nos quasi-aseguren que van a estar libres de malware. Pero nadie nos libra de errores en ellas.

Posibles virus.

Por si no lo sabéis, hay antivirus para Android. Para iOS no, debido a la diferencia del modo de publicación de apps. En Android se hace una pequeña verificación y se publican rápidamente. Además, hay más mercados de aplicaciones disponibles. En las ultimas versiones de Android, el sistema te obliga a cambiar la configuración para poder instalar aplicaciones de terceros. Para iOS solo se pueden instalar desde el Apple Store (a no ser que se haga jailbreak) y lleva un gran proceso de pruebas y verificación. Aunque hay que decir que también falla.

Por lo tanto, nunca viene mal tener un antivirus, siempre que sea posible, y además tener las aplicaciones actualizadas.

Distracciones.

Distracciones, miradas por encima del hombro, llámalo como quieras, pero la gente te observa. Por suerte últimamente tenemos métodos como la huella dactilar o el reconocimiento facial que minimizan nuestra exposición.

Vamos a ver ejemplos para ilustrar esto. Imagina que estás en el metro y abres tu aplicación del banco. Introduces tu código de seguridad. Ya que suelen pedir el DNI y el código de seguridad, cualquier persona con acceso a internet y tu nombre puede obtener tu DNI del BOE y usar tus cuentas para lo que desee.

Por otra parte imagina que estás conectado a una red WiFi pública, y te envian un documento privado a traves de una conexión no segura. Este documento puede ser obtenido por alguien que esté en la red y la esté controlando.

Por lo tanto, siempre hay que vigilar a qué redes y dispositivos Bluetooth se conecta nuestro teléfono. Mantener apagadas el mayor tiempo posible las conexiones de proximidad, como NFC, que actualmente se utilizan mayoritariamente para el pago con dispostivos móviles.

Resumen

Después de todos los datos comentados, vamos a resumir las precauciones que debemos tener en cuenta:

  • Las aplicaciones necesarias.
  • Siempre aplicaciones de sitios oficiales.
  • Comprobar lo que nos envían y lo que abrimos en el móvil.
  • Cada vez que pongamos algo que sea sin que nos vean o con métodos como la huella o el reconocimiento facial o reconocimiento de iris.
  • Apagar el Wifi, Bluetooth y NFC siempre que no lo utilicemos.
  • Siempre utilizar conexiones seguras o cifradas.