Este artículo viene de un intento de estafa que me han hecho a mí. Una llamada en nombre de Naturgy, una oferta del 50 % de descuento y alguien al otro lado que sabía la mayoría de mis datos. Y claro, cuando te ofrecen ese descuento y además conocen tus datos, escuchas.
Les dije que me lo iba a pensar y colgué. Después de colgar, algo me empezó a oler mal. De ahí viene lo que quiero comentar hoy: darnos tiempo para desconfiar y comprobar antes de aceptar.
¿Qué era lo que no encajaba?
Lo primero raro era que me llamaban desde diferentes números de teléfono. Lo segundo, que una oferta del 50 % me parecía demasiado buena para ser verdad. Empecé a buscar qué estaba ofreciendo Naturgy en distintos sitios de internet y no encontré nada que encajase con lo que me contaban.
También utilicé la IA para investigar si aquella supuesta oferta ya era conocida. Así llegué a este bonito lugar de internet, un hilo de Reddit sobre un descuento de Naturgy. Otra persona contaba que le habían ofrecido un 50 % y que conocían datos suyos. La historia me sonaba bastante a lo que me estaban contando a mí.
Un hilo de Reddit no confirma quién te ha llamado, pero aquello, sumado a lo que ya había revisado, me hizo decir: vale, ya sé qué está pasando, es una estafa. Decidí dejarlo ahí y no hablar más con ellos. No tenía sentido lo que decían.
Después entré en la web de Naturgy para revisar si había algún cambio y comprobar que no hubiesen hecho nada en mi nombre.
¿Por qué nos cuesta tanto desconfiar?
En nuestro día a día confiamos constantemente. En quien nos atiende en una tienda, en las respuestas que nos da la IA, en los mensajes de nuestros amigos y en la aplicación con la que consultamos el banco. Si tuviésemos que revisar todo desde cero, no haríamos otra cosa.
El problema aparece cuando damos esa misma confianza a alguien que acaba de llamarnos. Que conozca nuestro nombre ayuda. Y si encima parece que viene a ahorrarnos dinero, tenemos un motivo más para escuchar. Pero que sepan mis datos no significa que sean de Naturgy. No sé de dónde los habían sacado.
En el artículo sobre suplantación de identidad ya comentábamos que conviene colgar y contactar nosotros con la entidad. Pero nos sabe mal desconfiar de alguien que parece estar ayudándonos. Podemos decir «me lo voy a pensar» sin tener que dar más explicaciones.
Las prisas les vienen muy bien
Una cuenta que van a bloquear o una oferta que caduca en unos minutos. Nos empujan a decidir. En un estudio sobre correos legítimos y fraudulentos, quienes tenían que responder más deprisa cometieron más errores al distinguirlos.
También conviene parar cuando una oferta nos hace ilusión. Que queramos que sea cierta no nos dice nada sobre si lo es. Podemos colgar, pensarlo con calma y buscar información sin tener al vendedor esperando una respuesta.
Si después de pensarlo le preguntamos todo al mismo que nos ha llamado, seguimos teniendo solo su versión.
¿Cómo lo comprobamos?
Para una oferta como esta, podemos consultar directamente a la compañía usando el teléfono de una factura que ya tengamos o su aplicación habitual. No el número o el enlace que nos acaba de pasar quien intenta convencernos.
Estas son las precauciones que conviene recordar:
- No aceptar durante la llamada si tenemos dudas. Tampoco compartir códigos ni confirmar operaciones que no entendemos.
- Comprobar la oferta concreta. Sobre qué se aplica el descuento, cuánto dura y qué cambios supone en el contrato.
- Pedir otra opinión. Contárselo a alguien de confianza puede ayudarnos a ver lo que no encaja.
Y si ya hemos enviado dinero o creemos que han accedido a nuestra cuenta, hay que contactar inmediatamente con el banco por una vía oficial. Ahí no conviene dejarlo para mañana.
¿Nos puede ayudar la inteligencia artificial?
A mí me sirvió para encontrar aquel hilo de Reddit. Podemos pedirle que busque si a otras personas les ha pasado algo parecido o que nos explique las condiciones de una oferta. Eso sí, hay que abrir los enlaces y leer lo que ponen.
Podemos preguntarle algo así:
Me llaman en nombre de Naturgy ofreciendo un 50 % de descuento y conocen mis datos. ¿A otras personas les han llamado con esta oferta? Pásame los enlaces y dime qué debería comprobar con la compañía.
También podemos pedirle que nos explique una condición que no entendemos. Para eso no necesita nuestro DNI, dirección, cuenta bancaria ni códigos personales. Antes de compartir un mensaje o una factura, hay que quitar esos datos. La AEPD recomienda limitar la información personal que damos a los chatbots y recuerda que sus respuestas pueden ser incorrectas.
Aunque la IA nos diga que podemos fiarnos, todavía tenemos que comprobarlo con la compañía. Puede equivocarse o darnos información antigua. Después de desconfiar de una llamada, sería bastante absurdo aceptar sin revisar todo lo que nos conteste una máquina.
Conclusiones
Conocer estas estafas no nos libra de que nos intenten colar una. A mí me llamó la atención el descuento y escuché, aunque trabajo con tecnología y llevo años escribiendo sobre seguridad.
Si algo nos huele mal, podemos colgar y revisarlo con calma. No necesitamos demostrarle nada a quien nos llama ni darle explicaciones. Nuestro dinero merece que nos tomemos ese tiempo.