En el dinámico panorama tecnológico de 2026, elegir el lenguaje de programación adecuado y comprender profundamente su paradigma asociado es clave para desarrollar software eficiente, seguro y mantenible. No se trata solamente de elegir una herramienta, sino de adoptar un modelo mental para abordar problemas complejos, colaborar en equipo y adaptarse a los desafíos crecientes impulsados por la inteligencia artificial.
Informática
En un mundo donde la tecnología avanza a ritmo acelerado, la pregunta de si merece la pena estudiar una carrera universitaria para dedicarse a la informática se repite con frecuencia. La respuesta no es sencilla ni unívoca, pues el sector tecnológico ofrece múltiples caminos para llegar a una profesión exitosa. En este artículo profundizamos en las opciones y factores clave que debes considerar para tomar una decisión informada.
La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una de las palabras más escuchadas en los últimos años. Está en los móviles, en las redes sociales, en las tiendas online y hasta en los coches. Pero, ¿qué significa exactamente? ¿Por qué todo el mundo habla de ella? ¿Es algo complicado que solo entienden los expertos? La respuesta es no. Vamos a explicarlo de forma sencilla para que cualquiera pueda comprenderlo.
Cuando abres una aplicación, esperas que funcione a la perfección: que los botones respondan, que la información se guarde correctamente y que no se cuelgue en los momentos más importantes. Pero detrás de cada software exitoso hay un proceso invisible pero esencial: el arte de probar software.
Este artículo explica por qué las pruebas no son una tarea secundaria, sino un paso clave para garantizar la calidad, seguridad y accesibilidad de cualquier producto digital.
En los últimos meses, con el lanzamiento de nuevas tecnologías como las gafas inteligentes de Google, impulsadas por Gemini, la sensación de que la inteligencia artificial (IA) está en todas partes se ha intensificado. Pero, ¿es realmente así? ¿O estamos cayendo en un uso excesivo del término, aplicándolo incluso a funciones que poco tienen que ver con una verdadera IA?
Este artículo busca arrojar algo de luz sobre dónde la IA está transformando positivamente nuestra vida, y dónde, tal vez, estamos dejándonos llevar por la moda tecnológica.
El uso de la tecnología digital es una parte inseparable de la vida moderna, pero pocas personas se detienen a pensar en el impacto ambiental que tiene, especialmente en el consumo de agua. Desde la inteligencia artificial hasta el simple almacenamiento de datos en la nube, la infraestructura digital global depende de centros de datos (data centers) que, en muchos casos, requieren grandes cantidades de agua para funcionar de manera eficiente.
En 2025, la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo la forma en que interactuamos con la información. La llegada de sistemas con “memoria infinita” promete revolucionar sectores como la atención al cliente, la educación, la salud y la investigación científica. Sin embargo, esta capacidad de recordar y procesar datos a largo plazo plantea tanto oportunidades innovadoras como desafíos éticos considerables.
¿Qué es la memoria infinita en IA?
El concepto de memoria infinita se refiere a la capacidad de los sistemas de IA para retener y acceder a datos históricos de manera eficiente, permitiendo interacciones más personalizadas y contextuales. A diferencia de los modelos tradicionales, que olvidan el contexto después de un límite de memoria, estos nuevos sistemas pueden almacenar información clave durante años sin perder precisión.
En 2025, los ataques de ingeniería social han alcanzado un nuevo nivel de sofisticación gracias al uso de deepfakes, una tecnología que utiliza inteligencia artificial para crear contenido audiovisual hiperrealista. Estos ataques no solo son más convincentes, sino que también están afectando a empresas, gobiernos e individuos de formas sin precedentes. Desde fraudes financieros hasta campañas de desinformación, los deepfakes representan una amenaza significativa en el panorama actual de la ciberseguridad.
Pensando en el pasado me acordé de la belleza de los inicios de la realidad virtual, cómo con algo de cartón y un móvil nos montábamos virtualmente en una montaña surra desde el sofá de casa. Esta tecnología ha avanzado mucho en estos últimos años, he inlcuso grandes empresas han intentado que esta nueva realiad se convierta en algo cotidiano. Pero, ¿cómo ha evolucionado la realidad virtual y aumentada hasta llegar a las gafas inteligentes que conocemos hoy? ¿Qué podemos esperar de la computación espacial en el futuro? Vamos a descubrirlo.
La inteligencia artificial (IA) puede sonar como algo sacado de una película de ciencia ficción, pero en 2025, forma parte de nuestra vida cotidiana de maneras que tal vez no imaginamos. Desde el momento en que desbloqueamos nuestro teléfono móvil hasta cuando usamos una aplicación para pedir comida o hablamos con un asistente virtual como Alexa o Siri, la IA está ahí, haciendo nuestra vida más fácil y eficiente.
Pero, ¿qué significa realmente la inteligencia artificial y cómo está transformando nuestro día a día? Vamos a explicarlo de forma sencilla.